San Pablo de Tarso, originalmente Saulo,
también llamado San Pablo Apóstol, el Apóstol de los Gentiles.
La
Conversión de San Pablo
Por: Maria
Teresa Villaverde Trujillo
.
Oleo del
pintor español Juan Antonio Frías Escalante
Hechos de
los Apóstoles narra así La Conversión de San Pablo:
"Saulo, respirando amenazas de muerte contra
los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió
cartas de recomendación para las sinagogas de los judíos de Damasco,
para que si encontraba algunos seguidores de Cristo, los pudiera llevar
presos y encadenados a Jerusalén. Y sucedió que yendo de camino, cuando
estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo;
cayó en tierra y oyó una voz que le decía: "Saulo,
Saulo, ¿Por qué me persigues?". El respondió: ¿Quién
eres tú Señor?
Y oyó que le decían:
"Yo soy Jesús a quien tú persigues.”
Este hecho provoca la
conversión y Saulo se cambia el nombre a Pablo.
Este ha sido uno de los mayores eventos y uno
de los mayores del siglo apostólico; y resultó ser un
“prodigioso acontecimiento, de incalculable importancia, sin el cual
todo el futuro del Cristianismo habría cambiado de semblante. [...] La
transformación fue en él radical y completa. Lo que había odiado, pasa,
de la noche a la mañana, a adorar; y la causa que combatió con toda
violencia va, igualmente con toda violencia, a servirla en el futuro. En
un segundo, y en la pista del desierto, Dios vencerá al adversario y lo
unirá a Sí, para todo y siempre...” (Daniel Rops, en
“San Pablo, el Conquistador de Cristo”)
San Pablo era de pequeña estatura, mala salud, cojeaba algo, de voz
tan débil que nunca impresionaba a primera vista. Sin embargo, el alma
que movía aquel frágil cuerpo era radiante y no se encuentra paralelo,
no sólo en los primeros tiempos del Cristianismo, sino en toda la
historia universal católica.
Estuvo varios
días con los discípulos de Damasco y enseguida se puso a predicar
diciendo Jesús es el Hijo de Dios.
Todos los que lo escuchaban quedaban admirados
y decían: ¿No es éste el que en Jerusalén
perseguía tan violentamente a los que invocaban el nombre de Jesús?
Los Sumos Sacerdotes recomendaban que se
llevaran presos a todos los que seguían esa religión pero Saulo seguía
predicando y demostraba que Jesús era el Mesías, el salvador del mundo.
Pablo,
llamado Saulo en el uso y rigor judío, afirmaba con vehemencia
que el
Evangelio que predicaba no lo había aprendido o recibido de los
hombres.
Enero 25, 2012